Contraloría considera 'altamente reprochable' la actuación del Gobierno en la carretera al megapuerto cuestiona al Gobierno por omitir que carretera no conectaba con el puerto.
Tema(s): Clasificación CDD:- AP000934-2017
| Tipo de ítem | Biblioteca actual | Colección | Signatura topográfica | Estado | |
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| Artículo Periódico | MOPT | Hemeroteca | AP000934-2017 (Navegar estantería(Abre debajo)) | Disponible |
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La Contraloría General de la República consideró "altamente reprochable" que el Gobierno omitiera información determinante al pedirle permiso para contratar, en forma expedita, a una empresa que construyera la ruta 257, que conectará la carretera 32 con el futuro megapuerto de Moín. En específico, el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) no le informó a la Contraloría de que el trazado nunca conectaría con la terminal portuaria, aunque al momento de solicitar la autorización tenía plena consciencia de que había un desfase de 80 metros con respecto a la entrada del muelle.El ente contralor le llamó la atención a la administración de Luis Guillermo Solís por haber guardado silencio sobre ese "pifia" y le exhortó para que, en el futuro, mantenga "la transparencia necesaria" en este tipo de procedimientos.Consultado por este medio, el ministro de Comunicación, Mauricio Herrera, afirmó que el Gobierno respeta los criterios de la Contraloría General y que la administración Solís actuó en procura del interés público.La solicitud del Conavi para escoger a una constructora mediante una contratación directa, en vez de una licitación (proceso que conlleva mayor participación de oferentes), se presentó a la Contraloría en diciembre del 2015. El contrato lo ganó con un precio de 1,8 millones (¢41.600 millones) el Consorcio del Atlántico, conformado por las empresas MECO y Puentes y Calzadas.A la hora de hacer la contratación directa, el gobierno rechazó una oferta de 0 millones (¢34.800 millones) con un diseño que sí conectaba con el megapuerto. Descartó la propuesta argumentando que ese consorcio irrespetó el trazado consignado en el concurso.Sin embargo, después de adjudicado el contrato, en junio del 2016, el Conavi advirtió de que había un error en las coordenadas, por lo que pidió a la Contraloría, en abril del 2017, permiso para modificar el contrato a fin de arreglar el desfase, por ,4 millones adicionales (¢3.100 millones)."Estima este órgano contralor que resulta altamente reprochable que se requiera un procedimiento de excepción sin que se incluyera una solución técnica que permitiera la conexión con la TCM, lo cual ha significado que después del concurso se requiera modificar parcialmente el objeto de la autorización", respondió el órgano contralor este 30 de junio, al autorizar la modificación.
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