Varios puentes peatonales están tomados por "piedreros" y "rateros" que se dedican a asaltar peatones de día y de noche. Si las autoridades no toman medidas enérgicas para desalojar a estos antisociales, los costosos puentes peatonales se covertirán en simples armatostes decorativos, precarios o cuevas de malandrines.