Solo dos días de paralización de puertos dejaron ¢300 millones en pérdidas en el Caribe, según estimaciones dadas a conocer ayer por Allan Hidalgo, presidente ejecutivo de Japdeva. De acuerdo con el funcionario, de ese monto ¢164,2 millones corresponden a costos que asusmirán las navieras por las horas que los barcos permanecieron esperando en bahía.