Dr. Eliseo Valverde Monge: Cuando el tránsito es interrumpido por los manifestantes en las calles, la impotencia de no poder hacer nada para quienes tenemos compromisos con el trabajo y la salud nos enferma. A la vez, ocasiona las condenas e insultos, especialmente cuando sabemos que los manifestantes hacen el ridículo ante lo inevitable: El progreso y la modernidad. En su mayoría, quienes se oponen al avance lo hacen para mantener privilegios obtenidos como resultado de la corrupción y la complicidad entre delincuentes y algunos funcionarios corrompidos. En este país, lo que no hace muchos años existió, el diálogo y comprensión, son ahora pobres, provocado que quienes manifiestan se tiren a las calles por cualquier cosa sin pensar en los daños que provocan. Se ignora muchas veces que es más fácil luchar a favor del cambio y el progreso, que a favor del retroceso y mantener las cosas sin cambio. Contra el avance nada se puede hacer si la experiencia demuestra que el cambio, el avance y la modernización de las sociedades, son imposibles de detener. Mejorar la infraestructura de un país, como carreteras, puentes y muelles modernos (el caso de Limón) es un beneficio para todos los habitantes.