Finalizado el proceso electoral, el país debe retomar de inmediato la discusión de la urgente necesidad de modernizar la infraestructura económica (transportes, energía, telecomunicaciones) y social (agua, saneamiento, escuelas, hospitales). Para ello, será necesaria la acción conjunta entre el Estado y la empresa privada, no solo por la necesidad de recursos, sino, también, en procura de la eficiencia de la inversión pública. El panorama es positivo tanto en el Congreso como en el Ejecutivo porque el presidente electo ha reiterado su apoyo a los modelos de asociación público-privada (APP). En este contexto, es valioso analizar algunos elementos claves para relanzar un robusto programa de concesión de obra pública que permita sentar las bases para atender el rezago histórico en infraestructura durante los próximos años.1. Preparación sobre inauguración.2. Más allá de proyectos de peaje.3. Impulsar el mercado de valores. 4. Reposicionamiento internacional.5. Transparencia y formación de capacidades